martes, 31 de diciembre de 2013

1ª MARCHA SOLIDARIA CARTAGENA - YECLA NON STOP 160 KM.


Hace apenas un año, que nos veíamos inmersos en un nuevo reto. En este caso, por nuestro queridísimo "Esperanza para David".

En esta ocasión, completábamos la distancia de 160 km, uniendo las localidades de Cartagena y Caravaca de la Cruz.

En el día de hoy, 28 de Diciembre de este presente y ya casi acabado 2013, hemos hecho frente a otro maravilloso reto. En este caso, por nuestra princesa Martina.




Por ella, el grupo que nos hemos juntado a las 11 de la Mañana en el Ayuntamiento de Cartagena, ( unas 60 personas), lo ha hecho con la intención de recorrer la distancia que une esta localidad con la de Yecla en 24 horas.

De nuevo, 140 km de auténtica locura asfáltica, para recaudar los máximos fondos posibles, ( y tapones de plástico), para con lo recaudado, ayudar y facilitar en todo lo posible, la vida cotidiana de nuestra principal protagonista.

La cual, por un accidente desafortunado, le ha mermado en sus facultades, no pudiéndose valer por ella misma.



 Ramón Garrido y Pedro Cayuela

Como os decía, a las 11 en punto y como hora predeterminada, todos los que nos habíamos empeñado en llevar a cabo algún tramo programado del referido reto, allí estábamos con todas las artes necesarias para dar comienzo a esta gran batalla.

Todos al unísono y encabezando al grupo nuestro gran Jefe, el Maestro Juande, partíamos por todo el centro de Cartagena, escoltados por dos motoristas de la Policía Local de Cartagena.

Sin duda, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Cartagena, facilitándonos este servicio (de manera altruista y si por ayudar en la causa), el transitar por dentro de la ciudad, en todo momento se ha hecho de una manera segura.




En todo cruce, intersección que implicara algún riesgo para el grupo, con su profesionalidad y buen quehacer, han sabido para a los vehículos y permitirnos nuestro paso.

Poco a poco, saliendo desde la plaza del ayuntamiento de Cartagena, cogíamos dirección Paseo Alfonso XII,Plaza España; Alameda de San Antón, para una vez en la rotonda del escudo de Cartagena, coger dirección hacia la Mil Novecientos y desde esa vertiente y parte de atrás del Cementerio, coger todo un sendero ( ya menos peligros), y encauzar rumbo hacia los Martínez del Puerto.

Antes de llegar a esa pedanía decir, que el transcurso de estos primeros km junto al grupo han sido maravillosos.



Compañeros venidos desde todos los rincones de nuestra región de Murcia para colaborar con la causa.

Hasta inclusive decir, que han venido desde Yecla en bicicleta para unirse a la ruta y sin descansar, completar la distancia pensada.

Auténticos  espartanos como yo os digo, los que de nuevo y en estas fechas tan señaladas nos hemos vuelto a juntar para ayudar a los más necesitados, y en este nuevo caso como ha sido, a nuestra Martina.



Poco a poco, hemos ido completando ese primer tramo. Primer tramo que se tenía pensado hacer y realizar un descanso, una vez se llegara a los Martínez del Puerto.

Risas, historias, eventos pasados, eventos futuros, competiciones, un sinfín de momentos los cuales hemos vivido los que allí presentes nos encontrábamos, que hacía que el trayecto se amenizara de las mejores formas.

Momentos los cuales corría junto a viejos amigos, momentos los cuales corría junto a nuevos compañeros de ruta.



Momentos los cuales hacia, que fuera de nuevo el hombre más afortunado de la tierra.
Y hasta hemos tenido un momento, que como si Dios ( bueno, que digo como si Dios, él está siempre presente en todo lo que hacemos).

Pues como os digo, como si por arte de magia y alguien lo supiera de nuestro paso por la zona, en plena ruta nos hemos encontrado una frase en una súper pared blanca, que ni pintada a caso hecho.

A nuestro paso se podía leer el siguiente enunciado "Se nos ha ido la olla por completo".




Dos de los grandes sin duda, y encima de todo, orgulloso de ser amigo de ellos. Gracias Javier Mengual y Pablo Manteca, por haber compartido km de este reto junto a vosotros. Sois punto de referencia para mi persona como personas, y veros implicados y pertenecientes a ese club llamado "Trail Cartagena", hizo si cabe más grande este reto por Martina.

Os podéis imaginar las caras de los allí presentes y percatados de lo allí expresado.
Sin dudarlo y como es normal en nosotros, para el paretón del tirón que nos hemos ido, y hemos inmortalizado el momento con esta preciosa foto.

Ya lo que delante nuestra nos íbamos a encontrar a partir de ese tramo iba a ser, canales del trasvase para asegurar la integridad física del resto de corredores y ciclistas.
Ha habido un momento que hemos tenido que saltar a una carretera general, en las proximidades del Albujon de Cartagena, que incorporados de nuevo en rumbo y ruta llegábamos hasta la pedanía del Jimenaó.

Hacia el lugar que miraras, lo que más te motivaba era ver a corredores. A izquierdas y derechas, por delante y por detrás, sumado, a todos esos compañeros que nos han acompañaban subidos encima de sus bicicletas y con la intención de salvaguardar siempre en los futuros cruces e intersecciones (parando a todos los coches) nuestra integridad física.



Que decir de ellos, mis baluartes sin duda en el mundo del ciclo indoor. Nico Blanco y Caridad Soriano. Sin ellos, mi vida no tendría sentido ni emoción, montado encima de una bicicleta. 

Especial ha sido contar en todo momento con dos grandes amigos y compañeros míos como son Nico Blanco y Caridad Soriano.

Impresionante las sensaciones y el buen rato compartido que hemos pasado junto y en plena ruta.

Momento especial también la incorporación en plena ruta de otro de los grandes como ha sido mi hermanico Manu Funes.







Esta imagen para mí es muy emotiva. Esta hecha momentos antes de partir de los Martinez del Puerto hacia La Fuensanta, mi Gran Jefe "Juande", junto al resto del grupo.

Lo único que le deseaba era toda la suerte del mundo para que llegado el momento se llegara a ese destino sin ninguna baja y sin ningún imprevisto.

Fue rotundo; no te preocupes "Bijain", está todo controlado, y todos los que salimos desde aqui, te aseguro que llegamos, nos vemos en Casas Ibañez.

Como siempre, ahí está en las grandes gestas. Junto a mi Pedro Cayuela, los km compartidos a su lado han sido impresionantes.





Prosiguiendo con las andanzas de nuestros compañeros Cayuela y Funes, entre ellos afloraban viejas vivencias y competiciones pasadas, donde ambos de nuevo y a los allípresentes y que corrían, les ponían en antecedentes recreándose de lo lindo.

Que si plumas por el culo, que si 30 minutos te saque en los últimos 8 kilómetros, que si 3-0, que si cuac cuac. En fin, que os lo podéis imaginar. Para mí, indiscutiblemente necesarios en este tipo de retos. Las imágenes grabadas con la Gopró, darán fe de lo que hablo.



Hemos tenido tiempo hasta de abastecernos de lo que nuestra madre naturaleza sabe ofrecernos.

A nuestro paso por bancales de naranjos, naranjas pa nuestro depósito. Pero no solo naranjas, hasta habas hemos podido coger y comérnoslas en plena ruta.

Eso y hasta otros se han permitido el detalle de zamparse alcachofas crudas. Y es que cuando el hambre aprieta, no se le hace asco a ná.




Alcachofas, que nuestro gran espartano y guerrillero Urbano, en plena ruta, cruda a bocaó limpio, se ha zampaó una. Que no??????, ya os lo diré yo.

Según lo previsto y tiempo empleado, hemos llegado a los Martínez del Puerto pasadas 3 horas y media de ruta desde el comienzo.

Allí, y desde otra de nuestras oficinas llamada "Bar el Rincón", nos hemos abastecido de las mejores fuentes de energía llamada CERVEZA FRIA.




Cerveza y bocadillos de queso fresco con anchoas, de embutido blanco, de lomo, chorizo y queso, y por si faltaba comida en la mesa, por parte de compañeras de ruta y que iban en apoyo en sus vehículos, nos han dejado una fuentaka de pasta con tomates, junto a unos saladitos, plátanos y galletas buenísimas.  

También he de decir que me he zampaó un pedazo de corte de jamón serrano que me ha daó mi Dani, que como le ha dicho Cayuela, yo, pa cortar jamón en mi casa no te llamo.

Diossssssssssss, creo que la loncha pesaba cuarto y mitad. Ehhhhhhhhhhhhh, no me he dejado ná. Me he comido hasta el tocino. Pa desperdiciar calorías estaba yo con lo que llevaba corrido.




Pero es que aparte del Jamón, había más comida en la mesa, y si no te llegaba a tus manos como por arte de magia. Crespillos, empanadillas, almendras, pistachos, hasta dulces rellenos de cabello de ángel.

Uffffffffffff, una vez ingerido lo allí presente, se me ha quedaó cayuela mirando y me ha dicho;

 "Hermano, con todo lo que nos hemos comido y pedazo de asiático tomado, creo yo que nos vamos pa Cartagena con más calorías en nuestro cuerpo que cuando empezábamos". ja ja ja



Y es que nuestro punto y final en este primer tramo, se daba por finalizado en esos precisos momentos.

El que suscribe, junto a Cayuela, teníamos claro, que no podía hacer frente en su totalidad a esos 140 km programados, y para más inri, por asfalto.

Lo pensado y en este caso asegurarnos en posibles lesiones era, hacer dos tramos junto a ellos, siendo estos, los primeros 30 km y los 30 km finales.



Predeterminando para el nuevo encuentro, la pedanía de Casas de Ibáñez, desde allí, llegar a esa gran meta y sueño programado, llamado Yecla y abrazar con el reto conseguido a nuestra Martina del alma. 

Decir, que cuando abandonábamos a nuestros compañeros en esa pedanía llamada Los Martínez del Puerto, sabía de ante mano, en lo referente a mi persona, que no lo iba a pasar nada bien.

Era el primer reto al cual hacía frente de esta manera. No estar inmerso en él en su totalidad, me acrecentaba dudas, y más que dudas, diría que una tremenda ansiedad por no saber lo que sucede y como está el grupo en cada momento.



Sé que lo que les tocaba afrontar, no era nada fácil. Sé que en breve se les iba a venir la noche encima, y adentrarse por esos parajes que los llevarían hasta ese lugar tan emblemático y precioso como La Fuensanta, sería un auténtica aventura.

De hecho, viendo la hora y que era, y no portando consigo frontales, varios compañeros en Los Martínez del Puerto, fueron consecuentes en no tentar a su suerte, y regresaron a Cartagena, para el día siguiente, unirse en Casas Ibáñez, y afrontar ese último tramo hasta llegar a Yecla.

El haberse ido, el haberse arriesgado a afrontar esa etapa no llevando consigo lo necesario para afrontar el tramo, hubiera sido una locura y más hubiera perjudicado al grupo.





Ya en Cartagena, pasábamos a un segundo plano. En este caso no desconectado por completo, cargábamos las baterías de nuestros móviles, para que mediante (Wasap, bendito sea), estuviéramos en todo momento en contacto y sabiendo por donde se discurría el tramo.

Ahí la figura de una persona, en este caso llamada Pilar, cobraba un especial sentido en este reto y para mi persona, ya que gracias a ella, en todo momento, iba a estar comunicado e informado de lo que acontecía al grupo y reto.

Ella en cuestión, me ponía en conocimiento la llegada a Murcia del grupo. Mas o menos sobre las 20:30.



Esa hora, sabiendo que tenían pensado haber llegado a Murcia sobre las 18:00 horas, me hacía presagiar que las cosas no iban como lo esperado.

Pero estas incertidumbres horarias, en este tipo de retos a los cuales hacemos frente, ya es sabido que no son exactas.

A lo que me dispuse a preguntarle fue lo que realmente me importaba. ¿Como has visto el grupo?, y fue rotunda en su afirmación; "Bien Ramón, muy motivados".



Con eso me bastaba. Esa afirmación, a la vez me tranquilizaba para saber que echada la noche encima, y siendo esta dura de cojones en lo concerniente al frio, estaban mentalizados a hacerle frente.

El que suscribe en este caso y ya de madrugada, seguía en contacto con ella para predeterminar una hora exacta para partir desde Cartagena hacia Yecla, dejar allí un vehículo y trasladarnos hasta Casas Ibáñez y allí volver a coincidir con el grupo y acompañarlos hasta el final de la ruta.

 En este caso, haríamos de nuevo frente a otros 30 km de asfalto, pero con un aliciente añadido, vivir en primera persona, el final del tramo y llegada a esa plaza del ayuntamiento.





Así, segundo a segundo, minuto a minuto y viendo la madrugada transcurrir, predeterminábamos nuestra salida junto a Cayuela y Antonio Quiles ( otro gran espartano),desde Cartagena, hacia la localidad de Murcia y en la rotonda del periódico la Opinión, recoger a Yria y otro compañero los cuales iban en otro coche y así de esta forma poder distribuirnos.

Una hora y media aproximadamente desde la salida de Cartagena nos separaba hasta llegar a Yecla.

Kilómetro a kilómetro y ya metido de pleno casi en la ciudad de Yecla, se acrecentaba el frio en nuestros termómetros, al observar como bajaban hasta 3º y saltaba el avisador acústico del coche anunciándonos peligro de hielo.



Ya en Yecla, y sin ponernos de acuerdo, la principal premisa era encontrar una churrería y con ello, llenar nuestros depósitos de las mejores energías existentes como son unos buenos churros acompañados de un buen tazón de chocolate.

Y como por arte de magia y sabiendo que Dios (como siempre camina a nuestro lado), esta se encontraba a escasos metros (aproximadamente 100m), de donde habíamos dejado estacionado el vehículo (siendo precisamente en mitad plaza del ayuntamiento).

Ufffffffffffffff, pedazo de reconstituyente el ingerido, y como se te queda el cuerpo. De esa manera y junto con tres ruedas más de churros para nuestros espartanos inmersos en el reto, nos trasladábamos a Casas de Ibáñez junto a otro compañero llamado Alejandro.


Ya en ese lugar citado, decir que no podríamos haberlo hecho mejor. Llegado nosotros, hacían acto de presencia los primero corredores adelantados en un grupo.

Lo que allí nos encontrábamos eran imágenes impactantes. Compañeros realmente destrozados física y mentalmente.

La noche, nos decían que había sido muy dura, en lo concerniente no solo al frio, sino también al aire.  Y el primer compañero en reflejarse en su cara todo ese sufrimiento era el de nuestro compañero Jesús Laborda, (nuestro "SUSO").





Su rostro, acompañado de lágrimas, nos anunciaba lo que ese cuerpo y mente llevaba encima. No pude (no yo solo), sino los allí existentes, contener nuestras lagrimas y arroparlo.

Nada más que sabía que decirnos que todo hasta ese momento exacto de nuestro encuentro le había resultado muy duro. ( y lo que no sabía en ese momento era que se habían equivocado en el trayecto y habían hecho 27 km más de lo programado.

Blanco, pálido y con la mirada perdida, solo sabía que expresarnos dolor y sufrimiento.
De esta manera, lo acompañábamos hasta mi coche y le decíamos que desistiera en continuar con el reto. Que asegurara y que no hiciera locuras. Que no estaba para continuar, y porque no lo llevara a cabo por completo no pasaba nada.



La intención era lo que contaba, y sabíamos ( y más por como se mostraba), que si decidía no seguir hacia adelante, no era porque él no quisiera, y si, porque su cuerpo le había dicho basta.

Como os decía, poco a poco, auténticos gladiadores de asfalto hacían acto de presencia por las inmediaciones.

Mi compañero Carrillo junto a su compañero, esos Bárbaros Yeclanos, Jesús Molina, el diamante Uris, Jacob y así el resto, acompañados de esos ciclistas, que decir tiene), también venían mermados en fuerzas y sensaciones.



Nico Blanco junto a nuestra princesa Caridad Soriano Tomas, nos ponían en conocimiento que lo vivido durante la noche fue una auténtica salvajada.

Una batalla dura, la cual el resto de sus vidas, difícilmente olvidaran. Principalmente y como nos lo decían, por el frio que pasaron.

Decir que tuvieron que afrontar en plena ruta y a altas horas de la madrugada, temperatura que rondaban los 0º centígrados.

Acompañada esa temperatura, de un viento que en zonas alcanzaban los 40km/h, hacia que cada metro andado, corrido o montado en bicicleta, resultara un verdadero calvario.

Antes de partir hacia Yecla, nos llevábamos tremenda sorpresa al encontrarnos ( y con intención de participar en la ruta final), con un buen amigo y hermano de rutas pasadas. En este caso me refiero al Gran "Chules"

Pedazo de bizcocho con nutela que se curró mi hermano, acompañado de unas galletas condimentadas con lacasitos de chocolate, que hacían, que un vez las ingerías estas, todas tus fuerzas se retomaran, para afrontar no solo 30 km, sino mil más si hiciera falta.





Decir, que en ese punto de avituallamiento concretamente, habían calorías para cruzar 7 veces el desierto del Sahara.

Que derroche de arte culinario( convertido en postres), traído de todas las partes de nuestra región de Murcia y gracias a nuestros compañeros.

Apunto de marcharnos del lugar, nos trasladábamos de nuevo hasta mi vehículo para despedirnos de nuestro "SUSO", el cual momentos antes lo introducíamos en el interior de la misma bastante mermado.



Sorpresa la nuestra fue al anunciarle que partíamos hacia Yecla, que como por arte de magia se levantara y como si de otra persona se tratara nos anunciara que se venía con nosotros.

"Chachooooooo", relájate hermano le dije. Se consecuente y no vayas a llevar a cabo cualquier acción la cual implique no solo que te lesiones y sí que te arrepientes de por vida.

No, no y no, me dijo en tres ocasiones. Yo no me quedo en el coche Ramón. Sé que sería lo fácil y ello no va con nosotros.



Hemos venido a terminarlo, ¿o no?, yo, me limité a mirarlo y afirmar con mi cabeza. Pues entonces vayamos junto al resto del grupo, yo ya veré como lo haga.

De cada reto siempre se sacan cosas positivas y negativas. Yo, intento quedarme siempre con las positivas, y esta sin duda es una muestra de superación y esfuerzo que el resto de mi vida irá impresa en mi alma.

Que sepáis que todas estas muestras de sufrimiento. Todos estos momentos tan malos y que pasas junto al grupo, en futuras competiciones y retos que llevemos a cabo, como si se trataran de nuevo, florecen en nuestras cabezas.





Estas circunstancias en tu vida cotidiana, después de vivirlas en primera persona hacen que cuando tu camino se vuelve oscuro, acordándose de ellas, vuelva a iluminarse.

Sin duda, por muy duras que parezcan, recomiendo a la gente que no se ha visto inmerso en ellas, que lo intenten.

Os aseguro que sus personas una vez vivan y sientan estas auténticas sensaciones convertida en experiencia, no volverán a ser los mismos.



Pues a punto de darse de nuevo comienzo a un nuevo tramo y junto al grupo, mi "odisea" personal iba a dar comienzo.

Momentos antes de ir a cerrar mi vehículo y pedidas las correspondientes llaves a mi Cayuela, éste me ponía en conocimiento que no las llevaba consigo.

Os podéis imaginar todo lo que se me paso por mi cabeza. Bueno, por pasárseme hasta se me paso abandonar el reto por completo, sino hubiera sido, después de poner patas arriba tanto coche, como furgoneta y resto de bolsas (para ver si la encontrábamos), que aparecieran estas dentro de unos pantalones de mi Cayuela.

El hecho, de habernos quedado buscándolas, implico que el grupo se adelantara en ruta, y junto a Cari Soriano y Nico Blanco, saldríamos nosotros de nuevo (pero esta vez ya corriendo),  a su encuentro.

Eso era lo que habíamos pensado. Eso era lo que creíamos que iba a sucedernos, pero después de casi transcurridos 5 km y a un ritmo (modestamente os puedo decir que intenso), y no encontrarnos a nadie por nuestro camino), caíamos en la cuenta, que en esta ocasión nos habíamos perdido.

Ehhhhhhhhhhhhhhhh, y en mitad Yecla. Bufffffff, otro marronazo pa mi cabeza.



Cayuela le arrebataba la bicicleta a nuestro Nico (al ir él más fresco), y de esta manera se adelantaba unos km más adelante para ver si cogía al resto grupo. No podían ir muy a prisa, después de llevados en sus cuerpos más de  130 km.

Pues ni con esas conseguimos cogerlos. Ni con esas, ni conseguí ver de nuevo a cayuela hasta pasadas dos horas.

Llegado a un cruce, Nico y Cari y por proximidad a un pueblo (el cual supuestamente estaba el grupo en otro avituallamiento), decidieron coger ruta hacia él.



En mi caso y previsor para asegurar sobre el terreno, preferí darme la cuenta, y lo que llevaba hecho hasta ese momento, invertirlo y regresar hasta donde estaba mi coche. Allí, ya vería lo que haría al respecto. Pero no estaba dispuesto a estar deambulando sierra hacia arriba, sierra hacia abajo y sin ningún fundamento.

Aparte, a primera instancia y cuando cría haber perdido las llaves de mi coche, (supuestamente), ya le dije una frase a mi cayuela que la tomo por apunte. Decía; "Cayuela, irse con el resto del grupo, que esto no va conmigo".

Y es lo que hice, darme media vuelta yo solo y chino chano, regresar justo hasta donde estaba mi coche.



Allí, mediante llamada telefónica hecha a Pilar, le ponía en conocimiento mi situación, y ésta sin dudarlo ni un momento me decía, aparca el coche donde estés que vamos a tu encuentro:

Como si se tratara de un ángel de la guarda, Pilar apareció en mitad de la nada, y a manos de su furgoneta, me acompaño hasta una gasolinera existente a la entrada justo de Yecla.

Estando allí y una vez repostado mi vehículo, hizo acto de presencia un compañero el cual sin conocerlo y presentándoseme como "Juanjo", me dijo si quería que me acompañara en su vehículo hasta donde estaba el resto del grupo en esos momentos, y junto a ellos poder hacer el recorrido que faltaba y por completo.



Agradecido no, lo siguiente tampoco, lo que viene después sumado 1.000.000 veces, es lo agradecido que le estoy a esta persona. A este buen amigo (que sin conocerlo apenas), ya lo considero como de mi familia.

Si no llega a ser por él, creo que hubiera sido el primer ser humano el cual  metido en el interior de mi vehículo, conseguía agarrarse al techo (sin ningún tipo de sujeción), con sus pies y sus manos.

Ehhhhhhh, y lo más difícil todavía, y sin caerme), vamos lo que se conoce en el mundo de la escalada en montaña como una vía A6, localizada en este caso únicamente en las Fisher Towers en Utah, de los EEUU.



Bueno pues a partir de este nuevo reto, habría otra nueva vía de similares características y dificultad, encuadrada en el interior de un Citroën Picasso.

Éste compañero, con su vehículo, supo llevarme a ese lugar exacto donde a lo lejos ya divisábamos de nuevo al grupo.

La alegría fue tremenda. Emotivo el reencuentro que tuve junto a ellos. El primero en salir a abrazarme fue mi abuelo cayuela.


Me alegre tremendamente que ellos al igual que yo (también Nico y Cari), encontraran al resto del grupo.

Ya desde allí hasta el final de la ruta de nuevo florecían nuevas y maravillosas sensaciones.

Una vez situado y puesto en ruta, me interese por nuestro "Suso", ahí iba el colega cabizbajo, pero con paso seguro. IMPRESIONANTE.


EL INCOMBUSTIBLE "SUPER  JACOB"

El resto, cada uno a su condición física, iban más adelantados o atrasados. El grupo estaba (en esos momentos), fraccionado en tres sub grupos.

En cabeza, ese gran compañero (y desde este nuevo reto amigo para toda la vida), Francisco José Rayo.

Y es que al galgo le viene de casta. No hubo mejor apellido para bautizarlo que el de rayo.

Porque haciendo alarde y mención a su apellido, en todo momento y según me pusieron en conocimiento, estuvo encabezando al grupo.

Él, y mis hermanos "Los Yeclanos". Fuertes?????, que va, lo que viene después, diría yo.

En bicicleta desde Yecla hasta Cartagena, saliendo a las 3 de la mañana del día 28, lo hacían Blas y Paco.



Estos, una vez llegados a Cartagena, se sumaban al reto de igual forma y manera como lo habían iniciado, para darlo por concluido, subidos en sus bicicletas.

Y así lo hicieron, y en la misma puerta del ayuntamiento me decía (Blas), que les había salido un kilometraje total de 330, hechos en casi 35 horas.

Ese fue, su reto personal, el cual se habían propuesto, y con dos cojones lo habían finalizado.


Siguiendo en ruta y junto a estos gladiadores a los cuales hago referencia, el que suscribe volvía a ser feliz de las mejores maneras.

Cámara en mano (tanto de fotos como Gopró), hacia adelante como hacia detrás, me documentaba de las mejores formas, para que pasado el tiempo y vistas estas, podamos situarnos en materia y revivir cada tramo.

Que lujo, el poder escuchar sus voces en pleno tramo. El poder verme inmerso en esta locura kilométrica.



Os puedo asegurar que si no se hubiera dado esa circunstancia de poder volver estar junto a ellos, me hubiera pesado y mucho de por vida.

De esta situación vivida extraigo una cosa positiva. Siempre las ahí, y en esta ocasión no iba a ser para menos.

Lo que me ha enseñado ha sido, que en venideros retos futuros, el que suscribe los llevará (si se comprometiera para ello), íntegramente sin duda.



Escribiendo estas líneas y ya más tranquilo, y viendo que no podía haberlo llevado a cabo en su totalidad, lo podría haber hecho montado encima mi "Rojilla", (bicicleta de montaña), y de esta manera, haber vivido íntegramente esas preciosas 29 horas.

De esta manera y volviendo a la ruta, seguíamos divisando ya a lo lejos nuestra meta anunciada.

Yecla, se veía he dicho, pero como por arte de magia, cada paso dado y el cual avanzábamos, parecía que se esfumaba en el horizonte.


Es lo malo de ver tan cerca la meta. Que aún creyendo que la tienes cerca, se te hace interminable ese último tramo.

Aún en mi retina guardo esa entrada a Elche y Caravaca (en los retos que llevamos a cabo por nuestro David de 120 y 160 km respectivamente).

La entrada a Yecla se hizo por una zona que ni a caso hecho. Una Avenida en concreto que nos hizo al que suscribe y a Cayuela detenernos.



Esa Avenida llevaba por nombre, la de mi queridísima ciudad, llamada Cartagena.

Desde ahí, y todos agrupados y corriendo a la vez como un auténtico equipo, (el cual lo había demostrado desde que se dio comienzo al reto), y encabezado por la persona entrañable de nuestro Gran Jefe Juande, llegábamos hasta la plaza del Ayuntamiento de la localidad de Yecla.

Allí, nos esperaban familiares y personas que al percatarse de nuestra presencia y llegada, arrancaron en aplausos y vítores haciendo alusión a nuestras personas.



Este es otro momento el cual si no lo vives en primera persona, después de todo lo sufrido y pasado km a km, no le extraes el jugo real de la materia.

Y esa circunstancia se daba cuando llegaba junto a nosotros y se daba cuenta que lo había conseguido, de nuestro "Suso".

Llorando de emoción, dolor, sentimientos y esfuerzo, todos los allí presentes lo abrazábamos y lo felicitábamos por su gran gesta hecha.



Momentos los cuales, al más valiente de los hombres, me hubiera gustado tener delante.
Rotos a llorar,  por lo que nuestras personas vivian y sentían en esos precisos momentos, decir que por ello, todo lo pasado y sufrido ha merecido sin duda la pena.

Allí en mitad plaza, nos esperaban dos mesas repletas de comida para reponer fuerzas de lo caminado.

En minutos, todo pasa por tu cabeza. Todo dolor desaparece y de nuevo vuelves a la vida. Pero de diferente manera, y sino que se lo pregunten a los allí existentes.


Empezando por los familiares de Martina los cuales y junto a nosotros, fueron participes de tanto sentimiento.

Por ella, por nuestra Martina, toda esta inmensa y preciosa magia, ha sido posible, como también, haberla podido ayudar con este reto dentro de nuestras posibilidades.

Con eso es con lo que me quedo. Con esa sensación de saber que una vez más, hemos estado junto aquellos más necesitados, y que gracias a nuestros retos, sus vidas cambian por completo (como las nuestras).



Esto nos lleva a afirmar , que de por vida, nuestros corazones estarán unidos para siempre. Todo lo vivido y sentido durante estos 160 km y 29 horas de ruta, difícilmente se podrá borrar de nuestras almas.

Gracias a todos estos retos los cuales llevamos a cabo, nuestras almas una vez no estemos inmersos en este mundo, no pesaran (como dicen los expertos 21 gramo), sino kilos y kilos de emociones las cuales y durante nuestras vidas hemos llevado adelante por ayudar a la gente.

A G R A D E C I M I E N T O S.

Por último y como NOTA IMPORTANTE, quiero felicitar a cada uno de estos gladiadores de asfalto, que contra viento y corriente (sumado a un frio de cojones), hiciero esos 160 km integramente.

Gracias Pilar por tu santa paciencia al volante. Gracias por estar presente en cada momento y hacer que nunca me pierda en ese oasis de sensaciones..

Gracias Juanjo, por haberme puesto en ruta y de nuevo junto al grupo. Sino hubiera sido por tí, nada de todo esto que he escrito y plasmado mediante fotografías y vídeo, (en este segundo tramo), hubiera sido posible. Por eso, eres parte influyente en toda esta magia para que se haya dado lugar. Un abrazo para ti y todos los tuyos.

Gracias Sandrita por tu sonrisa. Esa si que ha sido una fuente de energía divina para los momentos más dificiles

Gracias David por tus muestras de cariño en todo momento. Este ha sido nuestro primer reto juntos y doy por supuesto que no será el último.

Gracias Jacob, Rayo, Jesus Molina, Dorado, Enrique,Familia Urbano, Carrillo, Suso, Juande, Blas y Paco (esos Yeclanos), Familiares de Martina, A todos y cada uno de los que nos acompañaron hasta los Martinez del Puerto y después se unieron desde Casas Ibañez para finalizar el reto, a mi cari y nico del alma, a mis brigadistas Funes y Cayuela, a esos auténticos de los Rollers Master, Antonio Quiles. 

Sé con total seguridad que alguno me dejo, pero quiero que sepaís que aun así, a cada uno de vosotros, aún no habiéndolos nombrado, os llevaré en lo más profundo de mi alma y de por vida, por haber compartido esta gran hazaña..

Y para acaba en lo relacionado a FELICITACIONES, quiero hacerlo sin olvidarme de esa gente tan especial para mi persona como son la gente de Yecla.

Una vez más han hecho lo más dificil, conseguir aún estando fuera de nuestras casas, con su calor y cariño, que nos sintiéramos tremendaamente arropados. Para que en este caso, todo, absolutamente todo, saliera perfecto.

Para que ya  la finalización del RETO hubiera sido la hostia, encima de las mesas donde había embutido, tendría que haber habido, esas buenísimas "Gachas migas". Bijainnnnnnnnnnnnnnnnn de pa la próxima.

Gracias, gracias y mil gracias.



Nos vemos en el próximo evento, en este caso el que se llevara a cabo, el próximo 05 de Enero del 2014, para recaudar juguetes para las familias más necesitadas y sin recursos económicos en estas fiestas, y así de esta manera, poder otorgar (a quien se lo merece siempre), un regalo para que en el día de reyes juegue.

ENLACE DE RUTA SEGÚN GPS: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5866520


Por lo niños (y en este caso, los más necesitados), siempre (la Brigada de la Muerte), nos dejaremos la vida si hace falta.

NOTA. próximamente colgaré el vídeo del evento. Mientras tanto, aqui os dejo material y del bueno.

1 comentario:

  1. sin mas que deciros, daros las gracias por todo aquello que os ilusiono para estar 28 horas corriendo a mi lado,
    que desde ahora y como dicen en mi pueblo los hermanicos y hermanicas de Cartagena, a ramón por el pedazo
    y a la brigada de la muerte que pronto muy pronto coincidiremos por esos caminos de montaña que tanto nos gustan
    a todos gracias de corazón,

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